Matt Valentine & Erika Elder

Increíble pero cierto. Veinte personas viendo a Matt Valentine & Erika Elder el pasado sábado. Aunque analizando con algo de perspectiva más que de increíble hablo de pena por aquellos que se han perdido otra ración de beluga servida gracias a Sinsalaudio y Vademecwm , las únicas células de habla hispana, junto a los avispados que alimentan Loop , preocupadas de estar al día de los movimientos más arriesgados y ricos del actual horizonte musical. Parece mentira pero ninguna de las revistas musicales españolas (RDL, Ruta 66, Mondosonoro, mejor no hablemos de la prensa local...) se digna a cubrir las únicas fechas en España de grupos, colectivos o solistas que sí cubren páginas en revistas de mayor profundidad como The Wire, Arthur o medios virtuales como Dusted Magazine, Fakejazz , o Super45 , blogs como Esculpiendo Milagros, Songs to the Sirens y páginas personales exhaustivas como las de Mark Coyle (The Unbroken Circle) o el incansable Brad Rose (Foxydigitalis). Aunque no lo quieran mostrar, créanme, hay vida (en este caso oro) más allá de festivales mediatizados, aburridas retrospectivas y hypes de turno.

Los portugueses FISH & SHEEP venían a cubrir la caída a última hora (de nuevo suspendida la gira europea) de Chris Corsano y Paul Flaherty, llego tarde y sólo escucho una batería contundente y un guitarrista atacado. Volumen. Todo en el mundo de MATT VALENTINE & ERIKA ELDER vive al margen, desde mediados de la década pasada Matt Valentine (bien como solista, o en aventuras paralelas como la psicodelia-sin querer en The Tower Recordings o como The Medicine Show) ha ido alimentando una carrera enfocada a dar salida a los sonidos tradicionales del pasado (folk, blues rural, psicodelia) a través de un prisma, el suyo, personal hasta el punto de crear el sonido spectrasound para resaltar la profundidad, ubicación y resonancia de su particular forma de entender la música. A través de sellos habitantes en el ostracismo (Com, Heroin o The Child of Microtones Terran Library of Exploratory Music) y colaboraciones con gente como la propia Erika Elder, Loren Mazzacane Connors, P.G. Six, Tim Barnes, Chris Corsano, Wooden Wand and the Vanishing Voice, Zuma, Dredd Foole, Samara Lubelski, Joshua Burkett o Dean Roberts, etc... Un etcétera inabordable dentro de una discografía infinita de cd-r"s de edición limitada –normalmente 99 copias- y diseños (alucinantes) artesanales, disponibles en el mano a mano tras los conciertos o en webs como Yod ,Volcanic Tongue ,Eclipse o Time-Lag , siempre fuera del circuito de sellos discográficos y redes de comercialización masivas, han permitido exteriorizar su trabajo como músico, escritor o incluso como director de imágenes musicadas en el DVD-R the tempatation to zoology (disponible a través de Fusetron ) con un modus operandi que recuerda, dicen , a las race recordings (primeras grabaciones de blues rural y música de cabaret cuyo destino principal eran los ghetos negros en Estados Unidos) y el desarrollo de los private pressing , forma bajo la cual se distribuía la música experimental en los "60.

Y así me presento en el concierto, o más bien en el combate espiritual que nos hará andariegos de la luna a través de música mágica como introdujo el propio Matt Valentine, abrazado a una guitarra acústica enchufada a un pedal sampler, a través de flautas con el punto de mira en los Apalaches, con leves coros y una Erika Elder acariciando una tambura para darle forma a esas ragas lunares o rurales de sonido envolvente a pesar del punto marciano. Por el viaje, drones arcanos, country-blues-folk indígena que no destaca en la técnica como sucede con Robbie Basho o jefe Fahey, aquí todo flota y recuerda al bluegrass accesible de Jolie Holland o al reverso experimental de Mississippi John Hurt, Dock Boggs, Ella Jenkins o Blind Willie McTell al mismo tiempo que remite a la comunidad amorfa de trovadores psicodélicos instigadores de la apertura a todo aquello desconocido, misterioso o etéreo que vive a espaldas del (aburrido) mundo convencional (la gente de Jewelled Antler , The Kitchen Cynics, Kath Bloom, Loren Mazzacane Connors,...). No extraña pues que la pareja haya peregrinado a las montañas de Vermont para protegerse en su granja de Guildford, olvidando el paisaje urbanita de New York, que invite a mil y una ensoñaciones a través de las liner notes o las fábulas descritas en los diarios fantasmagóricos que acompañan todos sus discos o gracias a los títulos de las canciones ( deja que tu vida respire ,pieza para la divina luz ,la luna y yo ,viajando con otros ,los saltimbanquis de la luna ,cocola eres el cielo más alto , etc..). Lamentamos no poder oír la versión del freight train de Elizabeth Cotten y esperemos que no tenga que nacer otro Harry Smith para atestiguar en un futuro lo que sucede ahora. Mientras, me regocijo en el recuerdo del mejor concierto de esta gira (según sus propias palabras) y acudo a livingston 5 pathogen para verle los ojos a la luna. Más, mucho más que magia.

_recomendaciones discográficas:
MATT VALENTINE (featuring Erika Elder, P.G. Six & Tim Barnes)_ ragantula (Child of Microtones, 2002)
MATT VALENTINE & ERIKA ELDER _cosmic dust & the electrobeam hermit thrush (Child Of Microtones, 2004)
MATT VALENTINE & ERIKA ELDER _lunar blues (Child Of Microtones, 2004)
MATT VALENTINE & ERIKA ELDER _fantastic string music (Child Of Microtones, 2004)
MATT VALENTINE & ERIKA ELDER _livestock moon forms. Rural Ragas Vol.1 (Child Of Microtones, 2005)
THE MATT VALENTINE & ERIKA ELDER MEDICINE SHOW _zone of domes (Child of Microtones, 2005)
[y un apunte; posiblemente el disco más importante del pasado año (por relevancia y resumen) fue el recopilatorio auspiciado por Devendra Banhart the golden apples of the sun . bien, pues de los 20 participantes, 6 ya nos han visitado: Six Organs of Admittance, Josephine Foster, Matt Valentine, Jack Rose, CocoRosie y Antony. A los que, por afinidad, podríamos añadir a Christina Carter (Charalambides), Steffen Basho, James Blackshaw, No-Neck Blues Band, Glenn Jones o Fürsaxa. Aquí en Vigo.]

Texto: Rafael Romero